Jamón de Bellota Ibérico
para
disfrutar
con los tuyos
¿Qué es el jamón de bellota ibérico y qué lo hace tan especial?
El jamón de bellota ibérico es uno de los productos gourmet más valorados de la gastronomía española. Nuestro jamón proviene de cerdos ibéricos criados en libertad en dehesas y alimentados con bellotas durante la montanera, lo que le otorga un sabor profundo, textura melosa y aroma inconfundible.
Esta alimentación natural y su curación lenta en secaderos tradicionales garantizan un producto único y saludable, rico en ácidos grasos beneficiosos para el organismo.
En Andreu, seleccionamos piezas que destacan por su calidad, pureza de raza y excelencia en el proceso de curación artesanal.
Preguntas Frecuentes
El jamón es la parte trasera del cerdo, de tamaño más grande, ancho y alargado que la paletilla, mientras que la paleta es la parte delantera, más pequeña, su constitución ósea es distinta a la del jamón, visualmente se reconoce por el omóplato, que cubre una gran parte de la pieza.
En el caso de los jamones Andreu, el tiempo de curado es siempre de más de 3 años, dependiendo del tamaño de la pieza. Nuestro maestro jamonero introduce un punzón para saber si el jamón está a punto para su consumo y selecciona las mejores piezas para garantizar su máxima calidad.
Nuestras paletillas Andreu tienen una curación lenta de 2 años en secaderos y bodegas naturales.
Para mantenerlo deberemos untar la parte cortada con un poco de grasa, para evitar que se seque, y colocar encima un paño limpio de algodón. Recomendamos mantener la pieza en un lugar fresco y lejos de focos de calor.
No todo el jamón ibérico es igual. Para elegir un buen jamón, es importante, no solo conocer la raza (que sea mínimo 50% de raza ibérica), sino su alimentación, a base de bellotas y al aire libre, en un ecosistema único, las dehesas.
Otro factor de máxima importancia, es el tipo de curado, así como el proceso de salado, que se realiza de manera manual, pieza a pieza. El curado, debe ser artesanal, en bodegas y secaderos naturales y sin escatimar en tiempo ni en esfuerzos a la hora de llevar a cabo este proceso.
Concluido ese período, y para saber si están en su punto, el maestro jamonero introducirá un punzón de hueso de vaca y seleccionará, una a una, las mejores piezas, para que así podamos disfrutar de un magnífico jamón.
En cualquier caso, siempre es preferible adquirir una paletilla de máxima calidad, que un jamón de menos. No solamente por su sabor, sino también por tu salud.
Otro factor de máxima importancia, es el tipo de curado, así como el proceso de salado, que se realiza de manera manual, pieza a pieza. El curado, debe ser artesanal, en bodegas y secaderos naturales y sin escatimar en tiempo ni en esfuerzos a la hora de llevar a cabo este proceso.
Concluido ese período, y para saber si están en su punto, el maestro jamonero introducirá un punzón de hueso de vaca y seleccionará, una a una, las mejores piezas, para que así podamos disfrutar de un magnífico jamón.
En cualquier caso, siempre es preferible adquirir una paletilla de máxima calidad, que un jamón de menos. No solamente por su sabor, sino también por tu salud.